martes, julio 13, 2010

El Monterrey que conocí

Desde que yo recuerdo, mi referencia de Monterrey ha sido como una ciudad grandota (la segunda más grande del país) al norte, muy al norte.

Hace un mes tuve oportunidad de viajar a esa ciudad y conocer tan sólo un trozo de la metrópoli.
Pasamos poco menos de una semana en la ciudad, pero teníamos un eento al cual asistir, así que estuvimos enclaustrados en las instalaciones de la UANL.
Esa semana, a pesar del esperado calor, nos recibió una suave llovizna. Era un calor húmedo, muy similar al que se respira en las zonas tropicales. Los demás días, el calor prevalecío, pero las nubes mantuvieron escondidas las cumbres de las montañas aledañas, así que el último día pudimos conocer, de lejitos, el famoso Cerro de la Silla
Conocí el paseo Santa Lucía, un río artificial que ocupa el cauce de lo que algún día fue un río.
Ese paseo es hermoso. Son aproximadamente 2.5 Km. que pueden recorrerse ya sea a pie, o bien en un paseo en lancha con todo y guía. Este camino va del centro de la ciudad hacia el parque Fundidora, en el cual se pueden apreciar numerosas fuentes, y cascadas.
Lo que más me sorprendió de la ciudad fue su calma. Para quien está acostumbrada a ver mares de personas que van,vienen;gritan, corren; los vagones del metro repletos, y gente y más gente por todos lados... la cantidad de gente que vi en el Metrorrey fue un respiro. Por eso me sorprendió lo que tantas veces escuché: Monterrey es la segunda ciudad más importante de México.
Al igual que el DF., el terrible monstruo urbano, Monterrey también es una ciudad llena de contrastes, tiene sus zonas lindas, nices y turisteables, y otras zonas con problemáticas sociales.

Tal vez lo más conocido de esa ciudad es la parte bonita, la que sale en los folletos turísticos. Pero ahora, casi un mes después de mi viaje, tanton Nuevol León como zonas en Coahuila y Tamaulipas han quedado destrozados. Ese huracán-tormenta tropical llamado Alex, llegó al norte del país con una fuerza devatadora. Los antiguos causes secos, o lo que eran pequeños arroyos se llenaron de agua, y arrasaron con todo lo que ocupaba su lugar.
Quizás las imágenes más impactantes son las de Monterrey, la metrópoli regia, cubierta por lodazales.


La ayuda aún hace falta. Quizás la fuerza mediática se ha enfocado en Monterrey, pero en los otros estados la situación sigue siendo crítica.
Sinceramente, por ahora no tengo recursos para donar. Si alguno de mis lectores tiene en mente la donación, les recomiendo esta entrada para saber qué hacer. Acá están las listas de algunos centros de acopio.

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