lunes, febrero 08, 2010

Y no, aún no me voy.

Hace rato estaba viendo uno de esos lindos programas matutinos para las "Señoras bonitas, las reinas del hogar", y el tema de la mañana era el Síndrome de Peter Pan... o Wendy.
Yo confieso que lo tengo, es más, en alguna parte está la credencial oficial que Serindë hizo para la cofradía. No es que tema crecer, no me gusta, pero no me queda de otra. Tengo que hacerlo.

Pero resulta que aún no me voy de casa de mis padres. Aún no tengo medios para irme, es más, estoy esperando que me den los resultados de la beca solicitada (caray, que piden muchas muchas firmas), pero mis padres aún no me quieren correr, es más, existen planes para ampliar la casa y acomodarnos mejor. Para ellos, la prioridad siempre ha sido apoyarnos en la educación, así que mientras sigamos enlistados en la universidad, nuestros padres nos seguirán apoyando.

Si tengo planes para irme de casa, no quiero terminar como una de las seños que llamó hoy a ese programa: Tengo cuarentaytantos, y aún no me voy de casa de mis padres porque no he encontrado una pareja que me saque.

¡Ufff! Si me sentía culpable y muy mal por tener veintitantos y seguir con mis papás, no sé como pueda sentirse esa chica. Hay un momento en el que cada quien desea salir de casa en donde una es "sólo una invitada" y hacerse un patrimonio propio, una vida... aunque también está el otro extremo: Comenzar una vida con alguien más... y de todos modos terminar bajo el mismo techo que los padres.
Está bien que uno debe dejar el nido, pero también es saludable dejar el árbol.

3 comentarios:

ELIZABETH dijo...

A todos nos llega la hora... uno siempre busca salir bien de su casa :) te deseo lo mejor.

alejandra dijo...

hola angèlica!! un saludo.. chevere tu blog y aunque quieras irte de tu casita en algun momento podràs hacerlo... el hotel mamà es lo maximo..

un saludo!

Sidurti dijo...

GRacias Elizabeth. Alejandra: El problema es que en casa de mamá no es tanto como un hotel :( no hay mentitas en la cama y no tienen mi cama por mi...dice mi mamá que es por mi bien conocer los quehaceres del hogar.