viernes, febrero 26, 2010

De sangre y otras impurezas

Adoro a mi Sister, alias Serindë, LA Amiga de la universidad. Generalmente nuestras conversaciones son tan extrañas, bizarras y sabrosas que la plática sigue, y sigue por veredas inimaginables.

Ayer, después de comer sushi en lo que antes era una cafeteria (Mi sister y yo tenemos un tino para frecuentar locales que quiebran pronto), comenzamos a discutir sobre algunos temas que comenzaron con la historia de la medicina, y el recorrido de nuestras palabras fue más o menos:
Historia de la medicina-> las artes mecánicas->muerte->inframundo-> impurezas ->lo sagrado-> Kosher -> herencias->
religión-> funerales->papel de la mujer en la religión-> la guerra de Troya->
¡Bob Esponja!

No me pregunten cómo llegamos a Bob Esponja. El punto es que en el camino comenzamos a hablar de la sangre como uno de los tabús ( O tabués, no tengo ganas de buscar) más importantes en el desarrollo de las sociedades. La sangre puede ser símbolo de pureza, herencia e incluso de legitimidad, por eso algunas culturas hacen la transmisión de la herencia/religión, sólo matrilineal, es la única manera que tienen para asegurar que "es de la misma sangre", y ésto se relaciona con ese hermoshishimo dicho mexicano típico de algunas suegras : Hijos de mis hijas, mis nietos serán, hijos de mis hijos en duda están (Saludos a mi suegra, Hola).

Así, la sangre puede relacionarse con lo más íntimo, lo más sagrado, pero esa sacralidad puede elevarse a los términos de ser mortal. Sí, lo sagrado puede matar, por eso no se debe tocar (Como el Trabajo, por eso ni lo toco), se convierte entonces en impuro y, por eso, requiere de un trabajo especial.

No, no me miren así de raro. No me refiero a culturas lejanas, extrañas o exóticas, esto está mucho más cercano de lo que creen... y en mi caso es literal.

Ayer por la tarde, mientras estaba a punto de cenar, escuché una pelea afuera de mi casa. Todo pasó en cuestión de segundos, pero para no hacerles el cuento más largo ( y en lo que termino de averiguar algunas cosas y atar cabos), pues un sujeto le disparó a otro, a un vecino. Y ahí quedó, tendido a mitad de la calle. Parece que las heridas no fueron mortales, pero lo suficiente para sangrar profusamente. Una hora después el barrio intentaba volver a la normalidad, aunque las patrullas seguían afuera...lo curioso del caso es que esta mañana aún estaban ahí un par de policías que cuidaban una caja y otros objetos que protegían la zona donde quedó la sangre.

¿Qué protegían? No lo sé con exactitud, lo que me parece es que esperaban que algún equipo especial o autoridad de salubridad vinieran, si no a lavar el pavimento, al menos a recoger más datos sobre el asunto.

En todo caso, por estas horas, esa zona se convirtió en un lugar marcado, delimitado que requería de un cuidado especial, pues, recordemos que en la actualidad, tanto la sangre como los cadáveres, requieren de un tratamiento especial por parte de salubridad. La sangre, una vez fuera del cuerpo y de manera tan violenta, rápidamente se convierte en residuo peligroso, aunque ya no se trata de un sustento enteramente mágicoreligioso.

***** Pensé en ilustrar este texto con una foto de Jenny Tapanila...pero mejor dejo que sea su curiosidad la que los lleve a mirar esas imágenes. Que lo disfruten.*******

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