martes, diciembre 01, 2009

25

Al fin llegué al cuarto de siglo.
Y hasta ahora no he tenido tiempo para asimilarlo...si es que hubiese algo que asimilar.
Tengo un año más, y algunas metas no cumplidas -juro que algún día dominaré el mundo ¬¬. Lo curioso es que este cumpleaños, aún cuando imaginé que sería un festejo especial, como cada año, tuve que retrasarlo por cuestiones de tiempo, los malditos finales me tienen confinada a la computadora y ahora con muy poco placer.
El punto es que sigo esperando la oportunidad de darme ese espacio para apapacharme, darme unas palmaditas al ego y celebrar que tengo 25 años, que sigo pareciendo de un poco menos edad y que mi comportamiento me resta muchos años más...además, aún me queda el vestido de XV años.

Si, hace diez años fue el máximo festejo de mi cumpleaños, pues en esa ocasión pude reunir a unas pocas amigas y a muchos muchos familiares.Aprendí a bailar ese día y fue una de las fiestas más divertidas, tanto que algunos parientes aún la recuerdan.
Hace diéz años tenía muchas emociones encontradas, pues me debatía entre un catolicismo exacervado -al punto de pensar en el monacato- o una serie de dudas existenciales y críticas a la institución ecclesiástica. También tenía la convicción de estudiar veterinaria y cuidar animalitos; aún no tenía nada cercano a un novio, pero ya pensaba en tener un lindo final feliz con alguien o al menos ser una mujer independiente viviendo con la bola de comadres -¡Oh cruel destino! Nos queríamos mudar juntas desde los 18.
Como verán, una década después mi vida no se aproxima nada a lo que tenía planeado. Ahora miro hacia atrás y me doy cuenta de que la vida que llevo ahora es el resultado de mis decisiones... y me siento satisfecha con la mayoría de ellas. Aún soy una nena llorona, aún vivo con mis papás, sigo estudiando o haciendo como que estudio, aún tengo a mi adorable cachorrito de hace diéz años, y conservo alguna que otra amistad de entonces; en cambio la lista de amigos reales y "virtuales" ha crecido; tengo novio, y para sorpresa de algunos es el mismo desde hace un lustro.
No sé en dónde estaré en cinco años, o en 10, sólo sé que seguiré siendo historiadora, porque esa es mi pasión, sé que seguiré siendo una llorona porque todo me conmueve, y es más fácil que llore por el dolor hacia los demás; sé que seguiré pensando en las manifestaciones religiosas y tendré muchas más dudas de las que tengo hoy; sé que algunos amigos se irán y otros más llegaran y que mis amigos me seguirán llenando de muchos muchos sobrinos putativos porque, ah cómo han salido fértiles; en fin, sé que seguiré siendo YO, con mi sarcasmo, mi timidez, mi coquetería aumentada con la cerveza.

2 comentarios:

Angynaida dijo...

Tocaya adorada!! Yo ni me enteré cuándo era tu cumple, soy una mala persona, pero muchas felicidades atrasadas!!! Que sigas cumplendo para luego descumplir y que sigas alcanzando tus metas!!!

Un abrazo enorme!!!

Nisagié dijo...

Doña tragos!!!!

Me es extraño aun decirte doña Tragos aunque ya no estas detrás de la barra... bueh! aun sigo siendo borachina XD

Andaba perdida, pero aqui vuelvo...

Ah si, a lo que iba... Lo mejor es no arrepentirse, de casi nada, es genial tu cuarto de siglo, felicidades. (aunque tarde)

Küsse!!