martes, octubre 20, 2009

De ceremonias y festejos.

Parte de mis intereses en esa cosa rara llamada religión me han llevado a meterme varias veces a iglesias y recinto cuasi religiosos, pero desde hace mucho dejé de "creer" y comencé a conocer y saber. No recuerdo cuándo fue la última vez que me santigüé al entrar a una iglesia católica -y digo que al entrar porque nunca lo hice al pasar frente a una- y tampoco recuerdo cuándo fue la última vez que mi mamá me dio su bendición. Curiosamente recuerdo que fue algo que comenzó a hacer cuando entré a la prepa y ya me iba yo solita...
No les diré que en casa están muy contentos con que mi hermano y yo estemos entre el ateísmo,agnosticismo y escepticismo, pero tampoco crea tanto conflicto, pues jamás fuimos una familia muy religiosa. Mis padres son creyentes, sí, pero no por eso son parte de la borregada, aún cuestionan muchas cosas de la Institución y del dogma. Sin embargo, desde que comencé mis estudios enfocados en la religiosidad, las religiones, así, en general, se han convertido en un tema corriente.

Desde entonces, me han respetado la decisión de meterme en cuanta ceremonia religiosa pueda, aunque a veces llego a ellas sin saber, como hace unos días, cuando caí -y me llevé conmigo a Tork- en la Basílica: Se celebraba un congreso guadalupano y participaban algunos de mis profesores, así que nos invitaron. Los detalles del evento no tienen mucha relevancia, sólo llegamos a medio escuchar una de las mesas -curiosamente la acústica de la vieja basílica no ayudó mucho, eso sí, llenamos hojas y hojas de comentarios jocosos. Uno de los temas era sobre el centenario -o algo así- de la coronación de la Morenita, fecha que sería conmemorada con la coronación, esa misma tarde, de la Virgen, así que nos quedamos a la ceremonia...bueno, casi, no andábamos de ánimo para aventarnos toda la misa, así que salimos, y regresamos sólo al momento cumbre: la consagración de la corona original, con agua e incienso, y el traslado de semejante mole de oro y piedras preciosas sobre la imagen.
He de decir que la ceremonia me impresionó, nunca había estado en un acto similar, o no que recuerde en este momento, además, fue muy interesante observar a la gente, el ceremonial, y los pequeños detalles como ver la fusión educolorada de los danzantes prehispánicos o el sufrimiento de las personas encargadas de subir la corona por una escalera de aluminio.
Por ahora es todo.

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