domingo, julio 19, 2009

Bodas de plata

Hace muchos meses, una (ahora ex) participante de un foro de discusión mencionaba muchas horribles cosas sobre los hombres mexicanos.Supongo que a ella le fue muy muy mal en cuestiones de hombres hasta que encontró a su gringouu en la tierra de las oportunidades.
Como sea, eso no me ocupa por ahora.
El punto es que siempre hablaba verdaderas pestes sobre los hombres machos mexicanos grrrr, y en alguna de las discusiones, hablaba sobre las relaciones de pareja, de esas que llevan hartos años. Grosso modo decía que esos matrimonios duraban tanto porque a las mujeres, abnegadísimas ellas, no tenían otra opción y que las parejas terminaban juntas pero ya sin eso que dicen que se llama "AMOR", o que al menos ella no conocía ni una sola.

Nunca supe bien en qué parte de México creció, ni qué clase de relación llevaba con sus padres, pero, ayer, mientras paseaba en Real del Monte con Tork, recordé esa discusión: en una de las plazas, una pareja cuarentona , entre risas, se abrazó y besó.
En aquella ocasión, le comenté a ella que al menos mis padres aún se aman y se demuestran ese amor, que a sus 25 años de casados aún caminan tomados de las manos y se besan como saludo y despedida y, hasta hace poco, están retomando sus citas de pareja -durante años, las salidas eran una hermosa estampa de papás, niños y perro.
Faltan unas horas para que, oficialmente, se cuenten esos 25 años de matrimonio más unos cinco de noviazgo.
A mediados de los ochenta, la fiesta fue escueta, algo agridulce. A pesar de que mi papá tenía un buen trabajo, comenzaron desde cero, en un cuartito en casa de la abuela; durante la fiesta una bandita como la de "los panchitos" se dedicaron a espantar a los invitados golpeando y apedreando la casa y, finalmente, mis papás se casaron en medio de cierta animadversión y apatía de la familia.
Y aquí siguen a veinticinco años de distancia, a pesar de todo, aún siguen juntos, besándose cada que él llega del trabajo, brindando cada aniversario y recordando cómo inició toda esta aventura.
Lo único malo que mis padres cumplan 25 años...es que esa también es mi edad. Ya ni cómo rebajarme los años.

1 comentario:

Elizabeth dijo...

Mi querida Sidurti, que bonito eso... tus papás aún juntitos.
Pues es verdad lo que tu dices, no hay que generalizar las cosas, no todo el mundo es igual.
Pues yo no tengo a mis papás juntos pero admiro esas parejas que llevan tantos años juntos y que se quieren como tortolitos y es un amor que se puede denominar puro y sincero.
Te felicito, tienes un tesoro de papás.
Un saludo Y un besito.