lunes, julio 27, 2009

Y Todas estamos jodidas

A esa conclusión llegué después de una intensa y extraña plática con una de mis comadres.
Por alguna razón casi no nos vemos, a pesar de que es casi casi mi vecina. Sólo unas escazas cuadras separan nuestras casas, pero las agendas pocas veces coinciden. Nos urgía tener una conversación así, de amigas, de viejas, porque sólo entre viejas nos conocemos, nos identificamos.
Tal vez por eso nuestras historias se juntan, se entrecruzan y en las otras encontramos el reflejo de las demás. Así con convertimos en una, en varias, y vemos que en la de enfrente se encuentra nuestra vida "si hubiera...". Nos toca ser madre, hija, hermana,musa,diosa,puta, guerrera, esclava, dueña, ama, bruja, hechicera, hada, maestra, amante...
Y al final todas estamos en busca de lo mismo: de la cristalización de nuestro sueños, de vivir nuestras propias telenovelas, y tal vez por eso seguimos igual de pendejas. Por más que lo neguemos, por donde le veamos, todas estamos en el andén esperando a que pase "Esa persona", la que nos haga olvidar que somos simples mortales y que los cuentos de hadas no son como los pintan. Es más, ansiamos encontrar al que nos lleve al punto de decir " y vivieron felices por siempre", sin pensar en que el siempre dura unos instantes.
A veces es tan efímero como un beso, otras es un poco más complicado y hay que batallar, llorar, entregarse, reír y esforzarse por construirlo, muy a nuestra manera.
Por eso a veces me reflejo en ellas, en las demás: A la que se ha cansado de esperar al que la lleve a un buen orgasmo,mira de frente a la que a las dos horas de cortar con uno, empieza con el siguiente en la fila; la que aún no olvida a ese primer amor casi enfermizo; o la que peléo con toda la familia por irse con el novio; la que mantiene la esperanza de el padre de su hijo, ahora si cambie, y la que dice no necesitar hombre...pero que a los cuatro vientos grita que desea uno en su cama; también está la que se fugó cuando salió por el pan o fue a pastar las borregas; del otro lado están las de fantástcas excusas para ocultar los golpes en la cara; por ahí anda también la que se armó de valor y se mudó con él,y luego lo dejó porque no funcionó, y enfrente está la que no se anima porque aún es una chiquilla; la que está enamorada del amigo, de ese que la quiere como amiga; o la que esperaba que llegara alguno que si valiera la pena... y sigue esperando, esa está casi junto a la que espera que el novio de años al fin de ese paso; más atrás está la que tiró la toalla cuando su mejor amiga le quitó el novio; o la que sigue rodando de cama en cama mientras mantiene cara de santa; y cómo olvidar a la mujer exitosa, la que dejó todo por la carrera, y que ahora sólo se consuela con su conejito.

Todas estamos jodidas, porque no tenemos lo que queremos, porque seguimos tragándonos esa pastillita de que el amor es cosa sencilla y bonita, y que al final, todo es felicidad. Les exigimos demasiado, nos exigimos demasiado.

2 comentarios:

La ReiNa Roja dijo...

Tienes razón no tenemos lo que queremos, pero es que queremos tanto que es díficil de tener y cuando algo se parece a lo que queremos exigimos más..complicado esto ser mujer.

Un saludo

TORK dijo...

Chaaaaale.