domingo, abril 12, 2009

¿Cuál crisis?

La salida familiar de hoy consistió en ir al marvilloso y fabuloso mundo de Ciudad Santa Fe.
Este mundo alterno de la Ciudad de México es muy curioso, es un proceso similar al que presentan Slumdog Millionaire: Un lugar de tugurios, de pobreza y hacinamiento la cual, con el paso del tiempo y gracias a extraños manejos empresariales, pasó de ser un basurero a una de las zonas más caras de la ciudad.
Desde que tengo memoria, había dos Santa Fe, una era la zona popular de las colonias, del viejo y Antiguo Pueblo de Santa Fe que fue absorido por la Megalópolis. La otra era la zona cercana al basurero a cielo abierto; años de basura que se fueron acumulando en kilómetros, en donde terminaron asentándose familias de pepenadores. Con el paso del tiempo, esas montañas de basura se comenzaron a cubrir de tierra, se pusieron algunos respiraderos y comenzó la transformación, pronto las grandes compañías comenzaron a construir sus centros fnancieros.¿Quièn hubiese imaginado que ese basurero se convertiría en una de las zonas más caras y exclusivas?
Hoy, ahí, entre todos los grandes edificios, se levanta uno de los más grandes, caros y exlcusivos centros comerciales de la ciudad, el cual -como cualquier otro centro comercial- es lugar de paseo dominical.
Entre sus visitantes están tanto la gente "nice" que llega en camionetas del año, con chorromil tarjetas de crédito, hasta quienes usan el transporte público. Eso explica que siempre se vea gente andando en los pasillos, mirando vitrinas pero sin mucho ánimo de entrar y otros tanto dentro de las tiendas con más o menos ánimos de comprar.
¿Cuál crisis? Me pregunté al entrar a una de esas tiendas y ver las filas de señoras y ñoritas en las cajas. Ellas llevaban varias prendas y en muchas se notaba una cara de desprecio por el mundo... ¡uff! Demasiado Karma para mi gusto.
No es sólo que tengan una cara de fastidio, muy su problema, lo que me desagrada son las maneras tan déspotas y frívolas que tienen algunas hacia el resto del mundo. Los maridos, los novios, hijos, las vendedoras, las demás compradoras...todos reciben una miradita de odio por no comprender que sin esa supermegablusa/pantalón que no les queda bien se les acabará el mundo.
Me choca ir a esas tiendas en las que la ropa, además de cara ,es de mala calidad, mal gusto pero, es "de marca", razón por la cual provoca un par de orgasmos de sólo verla.

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