martes, marzo 24, 2009

Esas tonaditas

De repente tenemos tonaditas que nos llevan al pasado, tonaditas que nos recuerdan algo, alguien, un momento específico. ¡Esos misterios de la memoria!

Durante el tiempo que trabajé en una conocídisima librería en el mero centro de Coyoacán (y de la cual aún hay muchas cosas que no he escrito), una de las consignas era tener música, mucha música ambientando el lugar, aunque casi siempre era música de Putumayo.
¡Ah maldito putumayo! La música es buena, lindísima, con tonadas variadas y harto sabrosonas. Recuerdo por ejemplo las canciones del disco de Québec, con sus armonioso y encantador tono del québécoise, o bien el sabroso sonido del Turkish y Árabe Groove. Hasta la canción de doña Bruni Quelq´un m´a dit y las canciones de Sésame Street Playground con la canción de Alex Syntek, todas ellas me hacían pasar un rato muy agradable en el trabajo... claro, la primera vez que uno escucha esos discos.
A veces sólíamos poner dos, tres, cuatro, cinco vueltas al mismo disco en el mismo día. Era ahí cuando escucharlos se convertía en una tortura. En ocasiones teníamos oportunidad de rolar al menos dos o tres discos en el día, pero aún así eran casi siempre los mismos, los más vendidos o los que teníamos en existencia.
Cuando renuncié al trabajo, además de que recuperé mi vida, fui sumamente feliz por ya no escuchar más Putumayo. Incluso durante algún tiempo no podía ni ver las malditas portadas porque me traían recuerdos, algunos muy buenos y otros no tanto.
Lo cierto es que trabajar en esa zona me dejó muchas cosas lindas, muchos aprendizajes, pero también me saturó de libros, de gente, de títulos, de lugares, de sabores, olores. En Coyoacán aprendí muchas cosas, dejé otras tantas, y aún hasta ahora me cuesta trabajo regresar , es más sólo he regresado una vez en situaciones harto extrañas que no vienen al caso en este autobalconeo; el punto es que espero algún día poder regresar felizmente a disfrutar los fines de semana en Coyoacán, lugar que ahora me recuerda, entre muchas cosas, las canciones de Putumayo.

Y ahora los dejo con la canción que sonaba mientras me defendía con la célebre frase Es mi primer día, It´s my first day, cuacuacua

1 comentario:

Juan de Lobos dijo...

No muy borracho, pero con la consciencia embotada lo suficiente como para disfrutar tu Blog.
Gracias por dejar tu comentario en mi cubil y prometo aprender francés para comentarte en el otro, en de "La Luna me dijo".
Espero que no sea la primera ni la última vez que nos leemos.
Aullidos para ti.