martes, marzo 03, 2009

Creciendo, a la buena y a la mala

Mi adoradísimo Tïtulo profesional, junto con su hermanita cédula ya están en mis manos. Están lindísimos, los miro con harto cariño y orgullo.
Él es como un bebé recién nacido (excepto por el peso): 50 cm aproximados de largo, otros treinta (al menos) de ancho, es suavecito, de gamuza, con letritas negras incluyendo al imponente escudo de la Universidad Nacional.

Ella es pequeña, chiquita, con al menos tres trucos de segurida, tiene mi firma. Ambos tienen mi cara...pobrecitos, eso no mejorará con el tiempo.

Esa es la razón de mi felicidad semanal. Ahora sí, soy licenciada con todo y licencia, comienzo sentir la necesidad de un cambio de actitud ante el mundo, de vestir como toda una profesional. Me daré gusto al menos un par de días.
Por ahora todo parece mejorar, tengo más ánimos de salir, de seguir trabajando a pesar de los lógicos miedos. Todo comienza a cambiar.
Hace unas semanas me encontré con algunos de los viejos amigos, de esos que conforman "la banda": empleados en forma, algunos ya en su área de estudio; otros más ya con vida independiente, viviendo con la pareja o solos; hoy me entero que una de ellas está esperando bebé, aunque parezca pronto y que aún somos unas niñas pero, dicen, a nuestra edad ya no es algo tan raro...De todos modos nos parece que es extraño.
Volteo a mi alrededor y algunas cosas se acomodan, amigos que vienen, van, hacen su vida, comenzamos a crecer. Pocos de los planes platicados, anhelados, en la secundaria o en la preparatoria se han cumplido. No me he casado, y mucho menos con el novio de aquellos días; no soy veterinaria ni directora de teatro, ¿escritora? tal vez, pues hay alguno que otro loco que lee mis escritos; no he conseguido engordar demasiado, pero mi lista de libros leídos ha engrodado de sobremanera.
Hay muchas cosas que he realizado, pero otras más siguen en la lista de pendientes y unas más están bajo la etiqueta de "futuro lejano", pues otras son las prioridades. Así, junto con otras amiga, de otra etapa de mi vida, acordamos ser parte de las "Chicas superquedadas".
Lo aceptamos sin más.

3 comentarios:

TheJab dijo...

En cierto modo, la lista de pendientes subjetiva el término "juventud"; por lo cual tambiénm eres joven.

Sidurti dijo...

Si, muchos dicen que soy joven, pero eso es relativo.
Para un historiador los 24 es apenas un fragmento de vida.
Aún así, supongo, que todos tenemos una larga lista de pendientes, sin importar la edad que se tenga, siempre nos quedarán cosas por hacer.

Angye dijo...

Felicidades por los bebès!! Seguro son hermosos!! Y a darle a la vida adulta, una vez que estàs en ella descubres que todos esos miedos estaban màs que fundados, pero tambien te das cuenta de los mùltiples beneficios que te brinda!! Muchas, pero muchas metas màs por cumplir, para que tu sentido de logro sea gigantisisisimo!!!