jueves, enero 01, 2009

A la una.... a las dos.... y a las....

HOla mis queridos briagos, teporochos, bebedores sociales y simples transnochados.
Ha comenzado un año más, un añito más que llegó anoche con un segundo de más que, espero, muchos hayan utilizado para darse un respiro en el tragadero de doce uvas. Y hablando de esas tradiciones, ¿cuántos de ustedes

Usaron calzones amarillos (¡ay la crisis!), rojos o blancos pa´los que quieren boda; su bolsita de lentejas y billetito en el zapato (no recuerdo si el diestro o el siniestro... la crisis, la crisis); también salir con las maletas,o sentarse y pararse para atraer el matrimonio...aunque aún no he visto alguna superstición para NO dejarse atrapar salvo no dejarse pegar por el corcho-tapón de la sidra; vestirse de dorado o amarillo para atraer el dinero; escribir sus deseos y peticiones, contar los malos momentos en un jarrito de barro y romperlo; besar a alguien; usar algo nuevo; comer una cucharadita de lentejas o bien llevar sus doce velas a bendecir ?

Ufff...cientos de rituales y preparaciones para un cambio de calendario el cual, prometen varios esotéricos, estará lleno de prosperidad económica. Ya quisiera escuchar la opinión y las espectativas de los economistas, pero, bueno, los esotéricos tienen razón: todas esas cosas y preparados traen la prosperidad económica, si no pregúntenles cuántas velas, manzanas, baños, borregos, monedas y ranitas de la prosperidad han vendido.
Bueno, ante incertidumbres financieras la gente busca algún refugio y a veces se van con el que les promete una solución inmediata de sus necesidades, como la magia -pues ésta, en teoría, exige una solución y se basa en la eficacia.

Así pues,para muchos, este año llega como la promesa de un cambio y una renovación, tal como ancestralmente se ha hecho, con la esperanza de mejores tiempos y ante una gran incertidumbre. Por esta razón, muchos recurren a todo tipo de tradiciones y supersticiones, ya sea por la completa fe en que aquello que hacen dará resultado; por un no pierdo nada por intentarlo o bien por el simple hecho de seguir con la tradición y el espíritu festivo.

Y hablando de las tradiciones, en mi familia tenemos una muy importante y que no se perdona: Cuando llegan las doce campanadas, la sidra, vino y uvas están listas es el momento de empezar la cuenta regresiva, de dar los abrazos comer las uvas y.... de cenar. Es el momento cumbre de nuestra celebración pues al fin la familia podrá encajarle el diente a inigualable Jamón y el o las aves, ya sea pollo o pavo.

La familia. Eso es todo lo que significan estas fiestas:una reunión familiar para cenar en una mini bacanal; es el momento de demostrar que somos una familia bien acomodada... en los sillones, en la mesa, en el piso, de pie; o para ver a primos y tíos que en el transcurso del año es difícil que coincidamos en casa de los abuelos.
El fin es comer, brindar y recordar viejos tiempos y tradiciones perdidas propiar de la vida antes de la ciudad -pues en mi familia, como en muchas otras, somos parte de la gran migración a las ciudades y el abandono del campo, por esta razón , así como algunos de ustedes, soy capitalina de segunda generación.
En fin, ya no seguiré con estos sentimentalismos y sólo terminaré este escrito con un


¡Feliz día del Jamón!


5 comentarios:

TORK dijo...

Feliz fía del jamón.

Angye dijo...

Feliz ya-no-día del jamón!!! Lo mejor para este año que viene!!!

TheJab dijo...

Esos esotéricos...

Yo predigo que este año les fallarán la gran mayoría de las predicciones, sobre todo esa económica.

Nisagié dijo...

Chin... el Walter debió ganar un chingo con su línea esotérica no?

¬¬

Weno, pues Feliz año, porque tengo entendido que el día del jamón (en mi casa, día de la comida gourmet) ya paso XD

Küsse!!

Sidurti dijo...

Gracias, gracias.
DEberíamos hacer apuestas: Esotéricos Vs economistas.