domingo, noviembre 23, 2008

Divinas Tentaciones

Hoy estuve tentada a entrar a uno de esos lugares que tienen una lucecita roja para indicar que están en servicio y que uno puede pasar para desahogar su alma.

No sean mal pensados. Me refiero a un Confesionario...uff la última vez que me confesé fue, fue...hace muchos años, en el siglo pasado. En es ocasión era parte de los previos a la primera comunion, así que en realidad no tenía mucho que confesarle al padre.

Hoy que me llevaron a dos iglesias, vi al menos tres confesionarios en servicio y sin fila. Estuve tentada a entrar y ponerme a platicar con el sacerdote, así, netamente si en realidad él cree todo lo que predica y, sobre todo, tenía ganas de preguntarle algo que me ha aquejado desde hace años:
¿Cómo se le hace para tener tocamientos en semejantes confesionarios?

Esta duda surgió en mis primeros meses en la licenciatura, pues un día una profesora nos entregó fotocopias sobre un proceso inquisitorial. Se trataba de un proceso contra el P. Villerías, autor de una de las primeras Historias de los Jesuitas en México, a quien se le acusaba de haber tenido "tocamientos, amoríos y hacerce de palabras dulces" con varias de sus ahijadas, de sus mozas, esclavas, viudas, macebas,monjas,.damas, ..bueno, ya entendieron.
Parte de los documentos que nos dieron a paleografiar se trataba de las declaraciones de alguna de las mujeres, quienes dieron testimonio de cómo se tocaban con el padre durante la confesión....la mayoría de las veces en un confesionario (más o menos en uno del siglo XVI).

Je. Creo que la profa atinó a darnos ese texto, pues las primeras líneas nos costaron trabajo...conforme fuimos comprendiendo de què se trataba el texto la lectura se agilizó. Meses después, el grupo viajó al sur del país donde pudimos ver varias iglesias de los siglos XVI-XVII y t todo el grupo, en su momento, se hizo la misma pregunta: ¿Cómo le hacían?

5 comentarios:

Angye dijo...

Uy! Yo quiero pero con el padrecito de la iglesia de Coyoacán, nombre está bien guapo, con ese si me tocaría, aunque esté grandote, no importa, yo lo acomodo!
Confesarse??? Ahh no, no me alcazaría el tiempo ni las ganas

NOELBLOGSTAR dijo...

Mañas, mañas, mañas, el ser humano siempre se las ingenia para todo eso, es decir, no cuesta trabajo poner la cabeza a pensar para resolver esos "asuntos" hasta la fecha no se como le hizo un cuate para hacerlo con su novia en pleno parque, a la luz del dia y los dos con pantalones, te digo, puras mañas.

Saludos

NOEL dijo...

Pd.: Por cierto, esta chido tu blog, ya lo ando leyendo, saludos

Sidurti dijo...

Noel, gracias por tu visita.
Supongo que tienes razón.... las mañas.

Viejo Errante dijo...

Estaría bueno que las monjas confesaran, para tener platicas eróticas con ellas.