jueves, octubre 30, 2008

Cuentas

Tengo por muy mala costumbre el escuchar las conversaciones ajenas, especialmente aquellas que se desarrollan a mis espaldas en el transporte público.
Entre las curiosas historias de la vida real que he llegado a escuchar se encuentran varias confesiones de infidelidades, panchoaventuras de adolescentes, problemas escolares, amores en ciernes, quejas de los jefes...¡Uf! En fin, les decía que las conversaciones que han llegado a mis oídos son vastas, cada una hasta podría darme pie a pequeños cuentos y relatos -los cuales, seguramente los escribiré en algún momento.

En una ocasión, unas chicas de secundaria (entre 13 y 15 años) se sentaron detrás de mi. Para unas chicas de esa edad los temas de conversación se reducen a chicos, chicos, modas, escuela y chicos. Así que me encontré en esa dimensión desconocida de "Los noviazgos de la escuela", bueno, tal vez para el resto de los mortales, eso de tener novi@ en la secundaria no sea nada raro, pero para mí, una tierna tabernera con aires académicos, es un mundo extraño.
No, no me miren raro. Es sólo que fui a una secundaria sólo para señoritas, y eso de tener noviecito sólo porque tal tipo me gustaba , me parecía sumamente absurdo y sin sentido. Y ese fue mi pensar hasta que, años después, me enamoré...pero esa es otra historia.
El caso es que, estas chicas comenzaron a hablar de un Torcuato cualquiera que era novio de una Perengana y que ya llevaban mucho tiempo, y que si una de ellas andaba ya con otro a las dos horas de haber dejado a uno...Bueno, ya me entendieron.
En determinado momento de la conversación, una de ellas se sorprendió de que su amiga hubiera aguantado tanto tiempo con uno de los galanes: Dos semanas.
  • Pero, ¿a poco si anduvieron tanto tiempo?
  • Assh Pues si wey...pero pues equis, osea, casi no nos veíamos.
  • Osea, pero si anduvieron dos semanas, fue mucho.
  • Pues no, era tipo de vernos nada más los fines de semana, y pues a veces venía por mí en la tarde... y así.
  • Ah, bueno, entonces no anduvieron dos semanas. Osea, los fines de semana, pues eran así como dos días a la semana, y pues nada más anduvieron cuatro días.
  • No, bueno, sí. Pero, pues estoy contando toda la semana.
  • Wey, pero si nada más se veían esos días, pues son los que cuentan...


Basta. Digamos que a partir de ese momento la discusión giró en torno a esa Cuenta del tiempo en las relaciones. Y como recordé que eso del tiempo es relativo, tenía la curiosidad por saber, entonces, cómo se hace la cuenta en las relaciones, pues según yo, es el tiempo completo.
Digánme ustedes,
¿Cómo han contando esa duración? ¿Cuentan los días en los que no se ven, es decir, los días no efectivos -jajaja?

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Tengo que averiguarlo, pues hay quien presume de tener, al día de hoy,1457 dias con cierta persona...pero necesito deducir cuántos de esos días han sido efectivos.

2 comentarios:

RAMPY dijo...

O sea que esta mujer cuenta los días de la relación, dependiendo de los días que se vean.
Curioso, curioso.
Y si entonces se ven dos días a la semana, todas las semanas, al final de año serán
dos por cuatro ocho
ocho por doce noventa y seis días
que pasado a meses, no llega ni a tres.
Y para hacer un año necesitaría cuatro
Un abrazsibeso.
Rampy

TheJab dijo...

¿Qué harás cuando alguien te pregunte cuánto tiempo has vivido?