domingo, septiembre 07, 2008

De las XV Primaveras. I

¡Ohhh dulzura de juventud!!!

La hermosa edad de las " Quince primaveras" en la cual las jovencitas inician su enfrentamiento con una sociedad que las ve ya como "terreno reglamentario"; o mejor dicho, como decía un tío mío, la fiesta de quince años es decir: Miren perros, mi princiesita ya está crecidita...atásquense.

Y si, como toda dulce adolescente-mujer clasemediera hace unos ayeres pasé por tan espléndido ritual de paso... muy a mi manera. Mi fiesta de los XV no fue nada inovador, pero tampoco fue algo meramente apegado a las formas tradicionales, pues hubo muchas cosas en las que simplemente dije: No.

Pero vámonos despacito. En primer lugar, para preparar una fiesta de XV se necesita una tierna quinceañera con deseos de vestirse de princesa... o una madre con deseo frustrado de princesa.

En serio, hay madres que imponen tan excelsa representación, tanto en la elección de los chambelanes, de los padrinos, del vestido, de la calabaza que paseará a la quinceañera y hasta de los vestidos de las primas.
En una ocasión escuché a una doñita contando cómo su hija la confrontó cuando pidió chabelanes vestidos de pingu(diérecis)inos en vez de los cadetes que su madre YA había elegido desde que la criatura nació. ¡Uy! Todo un drama familiar, pero hay que comprender a la sacrosanta madre si al fin y al cabo la fiesta no era para la niña, sino para la FAMILIA, osea, la niña no tenía nada que objetar...¡qué egoista!

En mi caso, yo quería un viaje, pero por cuestiones políticas de cierta huelga universitaria estábamos a la expectativa de ver cuándo se resolvía el problema...Aunque curiosamente los planes de la fiesta comenzaron como por abril, y la fiesta era en noviembre, así que creo que me engañaron.
Bueno, les decía que comenzamos por buscar una fecha para tal celebración a partir de las fechas disponibles en las iglesias y en los salones de fiesta.Una vez que se consiguió la fecha se siguió con las listas de los invitados, las degustaciones del menú y, la estrella de la noche: El vestido, pues a partir del vestido se debe preparar tanto las invitaciones como los recuerdos, el tocado, el ramo, los moños del carro.

Es de tradición visitar los barrios de la Lagunilla yTepito para encontrar el anhelado vestido principesco lleno de olanes, tul y crinolinas suficientes para evitar que la niña se pueda sentaro mover. Por esta razón mi madre y yo nos dimos unas cuantas vueltas por las tiendas con maniquis-travestis, los cuales en esos momentos llevaban vestidos de tela de tapiceria....si, de esos que parece que tomaron un pedazo de cortina o de la sala para completar el vestido, con unos diseños, por cierto, horribles y caríiiiisimos (para mí que esos vestidos los cobran por metro). Además, el detalle de tener cientos de metros de tela por cargar me parecía horrible, así que desistimos de la búsqueda del vestido típico y fuimos a una tienda de esas que son sólo para mujeres sofisticadas y ahí lo vi: Vestido de Noche, morado tirándole a negro, con unas cuentitas sobre la cintura y cintas en la espalda, la búsqueda había cesado. Era ESE.

Después de unos cuantos ajustes a lo largo y ancho del vesitdo (el cual, por cierto, me probé con unas botas aterciopeladas del tipo industrial ---risas aquí---) al fin tenía el obejto principal, el anhelado vestido, el cual debía mantener en completo secreto para el resto de la familia. A partir de ese momento comenzaron enserio los preparativos: Visitar imprentas para las invitaciones y los vasos, el pastel, la lista de invitados, hacer los recuerdos, el vino, (alias chupe) los zapatos... Y todo eso para un maldito día, es más, unas cuantas horas.
Gracias a la dichosa huelga me entretuve unos meses en eso de Hágalo usted mismo, con lo que convertí la casa en un tallercito de invitaciones y recuerdos en una explosión de lilas y morados...Aún así nos las ingeniamos para mantener, en el mayor secreto posible, el color y el tipo de vestido (sigo sin explicarme eso, pues todo estaba lleno de listones y pintura, y aún así sólo un par de tías adivinaron el color).

Por lo general, para este tipo de detalles es costumbre conseguirse padrinos de TODO...así que varios de mis tíos se extrañaron cuando no recibieron la terrible visita para pedirles patrocinio... es más, uno que otro se molestó pues pensaron que no habían sido requeridos. ¿Quién los entiende, se enojan cuando se les pide ayuda pero se ofenden si no se les considera? Es más, se les hizo tan raro que en cada oportunidad, los tíos y tías venían solitos a ofrecer sus servicios.

¡Uy! Se me olvidaba otro detallito. Tampoco hubo casting para Chambelanes. No quise, y eso también levantó una que otra sospecha, pues en mi familia lo que sobran son primos. Así que fue otro punto extraño, ya que sin chambelanes no hay Vals... y sin vals y los bailes NO hay fiesta de Quince Años. La cosa es sencilla ¿Para qué hacer gastar a los primos en un traje rentado o comprado, más los vestuarios, más la coreografía y las horas hombre de esnayos, tras ensayos, tras ensayos, para un Show de unos minutos?
No faltó la tía intrigosa que me sacara ese argumento de: Es una fiesta para la Familia. Grrrrr. De todos modos sólo preparé una balada de un disco de moda (en esos momentos) para hacer el primer baile con mi papá ... y punto.

Aunque ese es uno de los detalles encantadores de las coreografías quinceañeras: Los bailes preparados durante meses nada más para encantar a la familia, despertar los !Ahhhh! ¡Bravos!!! y las miradas fijas esperando el momento en el que alguno se equivoca o cuando la quinceañera sale volando por los aires directo al suelo...más todas las cursilerías anexas como la Coronación, las zapatillas, el último juguete y el brindis; todos aderezados con el uso de pirotecnia, globos con confeti, espadas, mascadas, y nubes y nubes de ese humo que huele medio raro y que no deja ver nada. Es más, en una fiesta a la que fui, la/el coreógraf@ puso lucecitas flourescentes y tanto, pero tanto humo, que los chicos parecían controladores de tráfico aéreo del AICM, ¿qué tal bailaron? Nadie lo sabe, no se vió nada.


Continuara

3 comentarios:

Angye dijo...

Te falta mencionar las simibarbies con rebabas que ponen al centro de la mesa, las flores de plástico adornando el techo y los adornejos de unicel esos que ponen en la entrada.

Conmigo el festejo pasó sin pena ni gloria, la única tía que se acordó me regaló una pijama jajajajaja... pero bien decía una amiga, la mejor forma de festejar los 15 años es perdiendo la virginidad.... lástima, la conocí hasta los 23...

TORK dijo...

¿La virginidad o a la amiga?

la elección de los chambelanes, de los padrinos, del vestido, de la calabaza que paseará a la quinceañera y hasta de los vestidos de las primas.

Uy la calabaza.
Se siente como si viajaras en combi y puedes ir pintandole cremas a cualquiera que se burle de tí.

Sidurti dijo...

Tranquilos, tranquilos... aún estoy en los preparativos de esta maravillosa presentación.