jueves, abril 17, 2008

Uno de esos días

Hoy es uno de esos días frescos. Si, el sol brilla a pesar de una extraña capa amarillenta que cubre la ciudad.
Es uno de esos días que inevitablemente me transportan al pasado como a ciertos días de verano en los que la lluvia lo refrescó todo...curiosamente eso me inspira para escribir. Por esta razón decidí no ir a la escuela, la clase de francés puede esperar un poco, además, hoy tocaba laboratorio multimedia, c´est-à-dire, Internet.
Mejor decidí quedarme en casa, acompañada tal vez de una taza de té (aún no me repongo del dolor de panza de ayer...) y dedicarme a escribir y escribir.

Hay una tesina pendiente que no me deja ni dormir. Enserio, a veces son las tres de la mañana y me entra la ansiedad por frases que no completé, libros que aún no encuentro y, sobre todo, de la posible utilidad que podría tener mi trabajo. Desde que comencé a escribir sobre el tema de las reliquias y los milagros caí en la cuenta de que este trabajo jamás cambiará al mundo, ni descubrirá el hilo negro sobre la religiosidad popular o el futuro social de México-a diferencia de muchos compañeros de la facultad que buscan cambiar al mundo...a veces la tesis de licenciatura no llega a tanto-, no, mi trabajo es sólo para satisfacer mi necesidad persona de comprender a este mundo, y de comprender ese aspecto de la religiosidad, de la fe y esperanza en objetos.
Como much@s fui criada bajo ciertos parámetros del Catolicismo Apostólico Romano Guadalupano (uyy, los reto a que lo digan tres veces seguidas y vean si se les aparece Ratzinger), pero no fue tan arraigado. Si nos enseñaron a rezar y en su momento hasta tuve imágenes de la guadalupana por todos lados,¡hasta en los aretes! Con el paso del tiempo mis padres nos fueron dejando libertad de elegir...o a lo mejor fue mera indiferencia y cuestionamientos ante la institución, razón por la cual ir a misa era igual a alguna celebración familiar...y aún así solíamos rehuir.
En fin, ese mundo de la religiosidad popular, ya sea católica o budista, pocas veces lo he visto claro puesto que los exvotos, las penitencias, procesiones, milagros y demás me parecen una encantadora parte de nuestra cultura. Lindas, interesantes y hasta cándidas para verlas desde lejos pero nunca para experimentarlas.
Ahora que lo pienso, tal vez algún día me lance a dejar mi listón a san Charbel, a bailar a Chalma -he ido, pero nunca he bailado... ni besado el cristal que protege al Señor de Chalma...¿se imaginan cuánta gente ha pasado por ahí dejando sus babas?- o bien por una cura milagrosísima a Catemaco o por una oración fuerte al Espíritu Santo.


2 comentarios:

David Moreno dijo...

ZAZ Tesinas....ando en lo mismo tratando de entender mi Tesis....pero bueno, es todo un rollo aquello...

Apenas vi el Viaje a Darjeeling por que recién la estrenaron en el bicicletero pueblo meridano. Y Bil Murray es el Padre....cuando el tren le deja, es una metáfora de que ha muerto...

Saludos y nos leemos pronto :D

Sidurti dijo...

Uh! DAvid, pues gracias por tu visita... y sobre todo GRAAAAAACIAs por lo de Darjeelin
Vales mil!!!!