viernes, enero 18, 2008

Cuando se tiene un nudo en la garganta


Estoy a punto de darme por vencida: Mi dolor de garganta comienza a resultar bastante estresante. Anoche la obstrucción de la garganta me hizo despertar varias veces o soñar que me estrangulaban: EN uno de los sueños era una planta carnívora la que me abrazaba con sus largas hojas y me tomaba por el cuello el cual comenzaba a estrujar poco a poco.

Por más que intento ponerle buena cara a esta etapa de silencio (¡Ah cómo me veo solemne y misteriosa!) me desepera no poder hablar, masticar, vaya, que ni bostezar a gusto puedo. Ya he intentado algunos remedios caseros como miel con limón, el limón con sal -ambos me han ayudado con la comezón en la garganta-, las pastillitas refrescantes, un jarabe, las gárgaras con sal y bicarbonato y nada, la inflamación no cesa.

Ni modo, tendré que darme por vencida e ir al médico. Tendré que pasar dos horas (al menos) esperando que el turno de la tarde comience en la clínica; después la enfermera me medirá y pesará para decirme que he bajado un par de kilos; luego será esperar que se asginen los turnos, primero conforme van llegando intercalados con los citados; cuando llegue mi turno (espero en la Gran Zanahoria mi madre no entre a la consulta) , el médico me revisará sobre su mesita rara que da hacia la ventana, después de decir Ahhh y evitar los espasmos por el abatelenguas me dirá :
Tienes infección en la garganta.
¡Taraaaaan!
Aplausos y fanfarrias, señores, quién lo hubiera imaginado.

3 comentarios:

TORK dijo...

Animo Tabernera.
La infección pasará.

el esposo de mi esposa (TheJab) dijo...

Yo por eso llego con el Doctor y le digo: éstos son lo síntomas y creo que ésta es la enfermedad, ¿qué me receta?

tabernera dijo...

Pues así he querido llegar yo, pero la garganta no me permitió más que decirle mis síntomas.
Por ahora ya tengo medicamento y un paquete de inyecciones.
Que quede asentado: ni la pista de hielo, la borrachera o la transnochada (¿existe esa palabra?) tuvieron la culpa de mi infección.