sábado, agosto 18, 2007

Los hoyuelos

Ahora ya no me siento tan especial.
Eso me pasa por andar buscando cosas en internet.
Desde que tengo memoria recuerdo a la gente fascinada con mi sonrisa. Mi secreto no es una buena dentadura, sino un par de hoyuelos que se forman simétricamente alrededor de mi boca. Su particulariedad es que son pequeños y hasta cierto punto encantadores y por eso suelen llamar la atención. Incluso por el par de hoyuelos me he hecho de un par de amistades a quienes les fascinaba hacerme mención de los mentados "hoyitos" haciéndome sonrrojar ( no puedo evitarlo).

Sin embargo, ahora me dió por buscar en la web el origen o la razón de esas marcas envidadas por un par de primas...
No debí hacerlo, es más, las explicaciones que he encontrado han sido pocas, pero nada satisfactorias, le han quitado la parte enigmática al asunto.

Para podernos hacer cargo de lo que es un hoyuelo, preciso será que estudiemos la estructura de la piel y lo que debajo de ella existe. En la mayor parte del cuerpo, la piel con sus capas exteriores callosas y sus capas vivas internas, que contienen los nervios, las arterias y las venas, y renuevan la sustancia callosa diariamente, descansan sobre una capa de tejidos que existe debajo de ellas.

Ésta es una capa floja, que contiene cierto número de fibras que corren en todas direcciones, entre las cuales hay numerosas células grasas en las personas que disfrutan de salud, excepto en la piel de los párpados, donde jamás se halla grasa, ni aun en las personas más obesas. Unas cuantas fibras de ésas hállanse adheridas a la cara interior de la piel, de suerte que, aunque podamos mover ésta fácilmente de un lado para otro, sobre la parte fija que hay debajo de ella, este movimiento tiene un límite.

Pero en aquellos lugares en donde hay hoyuelos, como, por ejemplo, en la cara, y a menudo en las articulaciones de las rodillas y los codos, dichas fibras son más cortas y su número es mayor, y por este motivo la piel aparece deprimida y forma hoyuelos en estos lugares.

Este mismo fenómeno lo vemos reproducido, de un modo accidental, en muchas cicatrices, que aparecen con frecuencia un poco deprimidas con respecto al nivel de la piel, porque se hallan adheridas a la carne de un modo parecido. Pero las cicatrices difieren de los hoyuelos en que la piel ya no existe encima de las primeras, habiendo sido reemplazada por una nueva sustancia, llamada tejido de cicatriz, en tanto que lo que cubre los hoyuelos es piel sana.

Fuente


Mmm. Adiós a mí enigma de los hoyuelos.
No obstante, aún queda algo bueno de esas singulares marcas, pero eso es ya algo meramente subjetivo: el par de hoyuelos me recuerdan a alguien muy especial. A alguien cuya sonrisa me reconfortó innumerables veces y que, estoy casi segura, ayudó a enamorarme perdidamente de él.
Si, cada vez que le recordaba se encontraba sonriente, con ese par de hoyuelos a lo largo de sus mejillas, incluso al querer parecer serio (que es algo que no le va). Tanta fue mi fascinación por esa sonrisa que incluso llegué a imaginarla o adjudicarla a otras personas. Una especie de holograma de èl se posaba sobre los labios de amigos y conocidos haciéndome pensar que ellos me sonreían de la misma manera.
No, no lo he olvidado, ni creo poder hacerlo, pues aún le conservo como buen amigo a pesar de no podernos ver tan seguido; siempre es un placer encontrarle y saber que está bien, que es feliz. A veces extraño su voz y sus abrazos...pero también nuestras peleas y ofensas...
Ahora, ya no me preocupa el hubiera, todo eso quedó atrás, ahora sólo queda esa sonrisa mía que inevitablemente aparece al recordar la suya.

No hay comentarios.: